Testimonio Claudia

Tenía las piezas de un gran rompecabezas de imágenes que parecían externas, no comprendía la imagen total, un enigma que me agobiaba. Se presentaba a veces en pequeñas partes, sin sentido. La experiencia SAT me mostró mi propia imagen allí, comencé como muchos, angustiada por lo que ví, luego de agotadores esfuerzos, fui comprendiéndome, me di la oportunidad de dejar fluir el misterio. La magia de encontrar que cada pieza de mi ser se conectaba en una armonía maravillosa con otros, sin esfuerzo cuando dejaba de controlarlo todo. Me llenó de una indescriptible emoción. Aún mi propia imagen es un enigma que me sorprende a cada instante…

“No hay nada que reformar, sólo el que se percibe como reformador…”

En el ámbito educativo entendí que debía verme, ser y atreverme a crear espacios de convivencia donde se pueda también ver, comprender, vivenciar el mundo, descubrir las capacidades amorosas y dejarlas en libertad… sigo como aprendiz, ahora de mis alumnos…

No quiero empujar más el río… porque fluye solo cuando nos aventuramos, cuando nos lanzamos al abismo…

En mi entorno escolar he despertado cierto temor. Les parece poco controlable, provocador y desencadenador de inciertas consecuencias… (hay que contar con eso) sin embargo, se me confía más de lo que yo misma pienso que podré hacer, aquí aparece mi neurosis… Entre los comentarios que he recibido, (evaluación docente 2007) se me ha indicado que escucho mucho a los alumnos, que no me sumo a lo que no le encuentro sentido, que mis opiniones pueden ser un poco peligrosas. Soy totalmente culpable…

La experiencia SAT me ha movilizado, siento que el momento es ahora, con lo que soy, creo que siempre estuve aquí pero no me permití escucharme, sentirme y validar mis intuiciones.
Por esto ¡gracias! al SAT y a todos los compañeros que me regalaron sus vivencias y su contención maravillosa, me ví en cada uno. Las emociones son el fundamento de nuestras comprensiones.

Mi aprendizaje es la conciencia de que somos meros testigos de un misterio que nos convoca a mirarnos y que aprender a respirar el amor es algo que se aprende… (“El amor está en el aire”. Gracias Pablo por esta bella frase).

¡DESPERTEMOS YA!

JUNTOS PODEMOS ATRE…VERNOS.
VAYA PARA TODOS UN ABRAZO TESTIGO Y CÓMPLICE.

Claudia Ortiz Carrasco
Educadora

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